lunes, 27 de agosto de 2012

‎- Ni siquiera se cuanto hace que murió... es como si me despertara y ella no estuviera en la cama, porqué ha ido al baño o a la cocina... sin embargo tengo la certeza de que ya no volverá a la cama. Podría... alargar la mano y... tocar su lado de la cama... y sabría que está frío, pero no puedo... sé que no puedo recuperarla. No quiero despertarme por la mañana creyendo que aún sigue aquí... me quedo en la cama sin saber desde cuando estoy sólo... y así... 
¿Cómo voy a cicatrizar? ¿Cómo puedo cicatrizar si no siento... el paso del tiempo?

martes, 21 de agosto de 2012

‎"El olor de la tristeza se localiza en la boca del estómago es como si siempre tuvieras hambre de algo, hambre de luz, hambre de calle, hambre de noche, hambre de todo, hambre de nada, hambre de mierda, no te deja tranquilo, te quema, te da vueltas en el estómago, te atrapa todas tus palabras y no las deja salir."

lunes, 20 de agosto de 2012

la parabola del loco de la linterna .


""¿No habéis oído hablar de ese hombre loco que, en pleno día, encendía una linterna y echaba a correr por la plaza pública, gritando sin cesar, “busco a Dios, busco a Dios”? Como allí había muchos que no creían en Dios, su grito provocó la hilaridad. “Qué, ¿se ha perdido Dios?”, decía uno. “¿Se ha perdido como un niño pequeño?”, preguntaba otro. “¿O es que está escondido? ¿Tiene miedo de nosotros? ¿Se ha embarcado? ¿Ha emigrado?” Así gritaban y reían con gran confusión. El loco se precipitó en medio de ellos y los traspasó con la mirada: “¿Dónde se ha ido Dios? Yo os lo voy a decir”, les gritó. ¡Nosotros lo hemos matado, vosotros y yo! ¡Todos somos sus asesinos! Pero, ¿cómo hemos podido hacer eso? ¿Cómo hemos podido vaciar el mar? ¿Y quién nos ha dado la esponja para secar el horizonte? ¿Qué hemos hecho al separar esta tierra de la cadena de su sol? ¿Adónde se dirigen ahora sus movimientos? ¿Lejos de todos los soles? ¿No caemos incesantemente? ¿Hacia adelante, hacia atrás, de lado, de todos lados? ¿Hay aún un arriba y un abajo? ¿No vamos como errantes a través de una nada infinita? ¿No nos persigue el vacío con su aliento? ¿No hace más frío? ¿No veis oscurecer, cada vez más, cada vez más? ¿No es necesario encender linternas en pleno mediodía? ¿No oímos todavía el ruido de los sepultureros que entierran a Dios? ¿Nada olfateamos aún de la descomposición divina? ¡También los dioses se descomponen! ¡Dios ha muerto y nosotros somos quienes lo hemos matado! ¿Cómo nos consolaremos, nosotros, asesinos entre los asesinos? Lo que el mundo poseía de más sagrado y poderoso se ha desangrado bajo nuestro cuchillo. ¿Quién borrará de nosotros esa sangre? ¿Qué agua podrá purificarnos? ¿Qué expiaciones, qué juegos nos veremos forzados a inventar? ¿No es excesiva para nosotros la grandeza de este acto? ¿No estamos forzados a convertirnos en dioses, al menos para parecer dignos de los dioses? No hubo en el mundo acto más grandioso y las futuras generaciones serán, por este acto, parte de una historia más alta de lo que hasta el presente fue la historia. Aquí calló el loco y miró de nuevo a sus oyentes; ellos también callaron y le contemplaron con extrañeza. Por último, arrojó al suelo la linterna, que se apagó y rompió en mil pedazos: “He llegado demasiado pronto, dijo. No es aún mi hora. Este gran acontecimiento está en camino, todavía no ha llegado a oídos de los hombres. Es necesario dar tiempo al relámpago y al trueno, es necesario dar tiempo a la luz de los astros, tiempo a las acciones, cuando ya han sido realizadas, para ser vistas y oídas. Este acto está más lejos de los hombres que el acto más distante; y, sin embargo, ellos lo han realizado.”

lunes, 13 de agosto de 2012

Toda acción demanda olvido, tal como toda vida orgánica no sólo demanda luz sino también oscuridad.

jueves, 2 de agosto de 2012

Dia 17

*6:17 A.M
Abro los ojos, un día mas sintiéndome miserable, un día mas de golpes de pecho y antiguos dolores; ¡merezco este descanso hace solo 17 días que paso! ¿no esperaran enserio que lo supere así de rápido?, mi cabeza esta todavía como esa vieja canción de klaus shulze que solía escuchar tanto, ¿por que lo deje de hacer?, sera mejor buscar el viejo disco vinilo donde esta...
*9:40 A.M
Me duele mucho el pecho, fui al doctor hace dos días y me dijo: "tranquilo hijo que de amor ya no se muere", ¿de amor ya no se muere?-pregunte desolado y abandone el consultorio- .
*12:15 P.M
No estoy bien, nunca lo estuve ni lo estaré en un futuro; mi corazón se ha podrido de latir y guardo mi aliento para cuando necesite estrellar mi cabeza contra la pared, por ahora solo me tirare en la cama y me quedare ahí.

viernes, 25 de marzo de 2011

Dicen que soy sonámbulo, que soy loco, que soy
la mar de cosas malas - para el criterio ambiente-
que soy frío y abstracto, recóndito, incoherente...
ni soy lo que ellos dicen... ¡ni en lo que soy estoy!

Fugaces tonterías tras de las que me voy
En todo instante, a toda hora, así inconsciente,
Ellas dirán, locuelas!, mi manía inherente...
Mas no!, ¡no la digáis!,... que la venia no os doy

Y vosotros, los hombres del corriente criterio
No inquiráis el misterio, no inquiráis el misterio...!
Yo soy Don Luis Segundo de Nihilia, y mis guardas

Vienen tras mí, y mis reitres, y mis pajes, dispuestos
A eludir vuestras testas bilingues y bastardas..!
Necios correvediles acólitos de Helestos!


leon de greiff

sábado, 4 de septiembre de 2010

los nadies

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
Eduardo Galeano